LAS BASES ESTADOUNIDENSES ATACADAS (II)
LOS DAÑOS AL EQUIPAMIENTO
Según la
investigación del Washington Post, los ataques iranies impactaron dos sitios de
comunicaciones por satélite en la Base Aérea de Al Udeid en Qatar. También en una antena parabólica en
la Naval Support Activity de Barein.
Misma suerte
corrieron equipos de defensa antimisiles Patriot en las bases aéreas de Riffa e
Isa en Baréin, y la Base Aérea Ali al Salem en Kuwait.
A su vez, fue
golpeada una central eléctrica en Camp Buehring en Kuwait. Además de cinco depósitos de
almacenamiento de combustible en tres bases.
Radomos, que
son estructuras que protegen antenas parabólicas vitales para la transmisión de
datos, como los cinco (de seis) destruidos en la base Arifjan en Kuwait; así como también en la Base Aérea Ali
al Salem en Kuwait, y en el cuartel general de la Quinta Flota.
Sistemas de
radar para un sistema de defensa antimisiles THAAD,
esenciales para la defensa aérea, en la Base Aérea Muwaffaq Salti en Jordania; también en la Base Aérea Príncipe
Sultán en Arabia Saudita fue alcanzado un radar de este equipo; imágenes satelitales parecen mostrar
que habrían sido destruidos los sistemas de radar THAAD en dos ubicaciones de
los Emiratos Árabes. De acuerdo con las fuentes
consultadas por la CNN, estos son el “recurso más caro y más limitado en la
región”.
En el informe
de la BBC se hace mención a que este equipo destruido en las bases de Muwaffaq
Salti en Jordania y en las dos localizadas en Emiratos Árabes (que los ingleses
identifican como las bases aéreas de Al Ruwais y Al Sader), se trataría de -en
los tres casos- del sistema completo de baterías antimisiles y no solo del
radar que forma parte del THAAD.
Estados Unidos
opera en total solo ocho baterías THAAD (en medio oriente se encuentra una en
Israel; además, se cree que otras unidades fueron trasladadas a la región
-desde Corea, por ejemplo-). Aparte de estas, los Emiratos Árabes Unidos operan
dos y Arabia Saudita una. Los THAAD tienen un costo que ronda
los 1.000 millones de dólares, en tanto que cada uno de los misiles
que dispara tienen un valor aproximado de 12,7 millones.
En consonancia
con lo publicado por la CNN, los especialistas le transmitieron a la BBC que
estas baterías son el núcleo de la red altamente compleja de defensa regional
estadounidense (junto al Patriot y otros sistemas de defensa) y que no pueden ser reemplazadasrápida ni fácilmente.
FUERZA AÉREA
Un documento
del congreso estadounidense estableció que al menos 42 aeronaves habían
resultado destruidas o dañadas desde febrero. Se trata de cuatro aviones de
combate F-15E destruidos (tres de los cuales habrían sido derribados por fuego
amigo sobre Kuwait). También resultó dañado un caza F-35A. Un A-10 Thunderbolt
II. Siete aviones cisterna KC-135 Stratotanker
(cinco resultaron dañados por un ataque iraní con misiles y drones la Base
Aérea Príncipe Sultán, en Arabia Saudita; mientras que los otros dos habrían
quedado destruidos tras un accidente).
También fue
destruido un E-3 Sentry AWACS en la mencionada Base Príncipe Sultán (valuado en
500 millones de dólares, según la CNN). Dos aviones de operaciones especiales
MC-130J (los cuales habrían sido destruidos intencionalmente en tierra después
de quedar incapacitados para despegar). Un helicóptero HH-60W, que sufrió daños
por disparos de armas ligeras. Además, los estadounidenses perdieron 24 drones
MQ-9 Reaper; y un MQ-4C, que se habría estrellado en otro accidente.
BAJAS
El 8 de abril,
el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el general Dan Caine,
reveló que al menos 13 militares estadounidenses habían muerto en el conflicto
con Irán. Seis de las cuales corresponderían a
las víctimas del mencionado incidente entre los KC-135. En tanto que, las siete muertes por
ataques iranies contra instalaciones estadounidenses en la región, seis
ocurrieron en Kuwait y una en Arabia Saudita.
De acuerdo con
la CNN, la NBC y el Washington Post, los heridos serían más de 400. Aunque la
mayoría de los heridos regresaron al servicio en cuestión de días (90%), al menos 12 sufrieron heridas graves,
según explicaron al Post funcionarios de la administración estadounidense.
COSTO DE LOS ATAQUES
Las pesquisas
de la prensa estadounidense también encontraron evidencia para cuestionar las
cifras entregadas por el Pentágono sobre el costo de los ataques iranies. Tres
fuentes dijeron a CNN que el coste real de la guerra se acercaba más a los
40.000 o 50.000 millones de dólares, una vez que se incluyeran la
reconstrucción de bases y la sustitución de activos, que los 25.000 millones
que el contralor del Pentágono Jules Hurst había declarado al congreso norteamericano.
Hurst había
dicho, a fines de abril, que la cifra de 25.000 millones de dólares
correspondía principalmente a reposición de munición, y que no tenía una cifra
final sobre el daño causado a las instalaciones en el extranjero. El 12 de mayo, el Pentágono aumentó la factura a 29.000 millones de dólares. Hurst afirmó que, “gran parte de ese
aumento se debe a una estimación más precisa de los costos de reparación o
reemplazo del equipo” afectado.